marzo-mayo 2006        Auditorio del Cimat       18:00 hrs.

Ciclo: Tres Trilogías



Una Trilogía de Ingmar Bergman (*)

En 1963 Ingmar Bergman publicó los guiones de A Través de un Vidrio Oscuro, Luz de Invierno y El Silencio en un solo volumen bajo el título En filmtrilogi (una trilogía en película). En una nota introductoria, el director dió sus razones para unificar las tres películas, un racionamiento que ha influenciado su percepción en los últimos cuarenta años. Bergman escribió:

"Estas tres películas tratan sobre la reducción. A Través de un Vidrio Oscuro -la conquista de la certeza. Luz de Invierno -penetrar la certeza. El Silencio -el silencio de Dios- la huella negativa. Por eso, constituyen una trilogía."

Los críticos de cine e historiadores absorbieron esta construcción en sus críticas y ensayos en los años que siguieron. en su análisis de 1969 de las películas de Bergman, titulado Ingmar Bergman, Robin Wood agrupó las tres cintas bajo el encabezado

"La Trilogía", sin hacer más mención del concepto. Otras presentaciones del trabajo de Bergman se muestran más escépticas: John Simon se refiere a las películas como la "así llamada Trilogía" en su libro Ingmar Bergman Dirige (1972). A pesar del hecho de que algunos críticos sienten que la idea de una trilogía fue una racionalización después del hecho, hay evidencia de que Bergman ha considerado las películas como una trología desde el principio.

En 1962, mientras trabajaba en Luz de Invierno, Bergman invitó al estudiante de realización Vilgot Sjöman (quien después dirigió I Am Curious-Yellow, 1967) a observar la evolución de su nuevo film. Sjöman publicó sus escritos de esta experiencia como L136, Diario con Ingmar Bergman. En un párrafo en particular, Bergman parece haber realizado completamente la construcción de la trilogía.

LUNES 18 DE JUNIO DE 1962.

[Vilgot Sjöman:] ¿Cómo encaja El Silencio dentro de la trilogía?...

[Bergman:] "¿Porqué? ¿No lo ves? En A Través de un Vidrio Oscuro la cosa predominante es Dios y el amor. Entonces viene Luz de Invierno, criticando esto y terminando en una 'pelea sin sentido' al más bajo nivel de un predicador con un Dios sin nombre. Un Dios más allá de las formulas, la religión viva representada por Frövik. Y en El Silencio, todo es aún mas 'pelea sin sentido', un mundo totalmente sin Dios."

Décadas después, Bergman se retractó. En 1990, el director colaboró con su amigo y crítico de cine Lasse Bergström para revisar todas sus película, una actividad que usualmente evadía. Lo que resultó de esa sesiones es Imágenes: un libro de reflexiones personales de Bergman sobre su vida y obra. Después de casi treinta años de reconocer la trilogía como una trilogía, Bergman cambió su opinión.

"Hoy siento que la 'trilogía' no tiene rima ni razón. Fue un Schnaps-Idee, como dicen los Bávaros, refiriéndose a que es una idea encontrada en el fondo de una copa de alcohol, que no siempre se sostiene cuando se examina sobriamente a la luz del día."

Ahora, los estudiantes de cine, y los leales espectadores de Bergman, se enfrentan con el reto de reconciliar las dos ideas conflictivas, una concebida en el curso de la creación, la otra a una distancia de décadas. A pesar del tardío escepticismo de Bergman, la idea de la trilogía está permanentemente arraigada en los discursos críticos que su obra ha inspirado.

(*) Tomado de la presentación de la edición A Film Trilogy by Ingmar Bergman de The Criterion Collection.

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Comentarios: victor_m@cimat.mx