Los alumnos que llegan al Taller llegan ya con un interes fuerte en actividad científica (si no, no hubieron escogido pasar una semana de sus vacaciones en este Taller...); sin embargo, los alumnos al terminar el Taller expresan, en su gran mayoria, que el Taller le sirvió para aumentar su interes en la ciencia y reforzar su confianza en sus planes al futuro.
Otra meta del Taller (que para unos alumnos es la mayor aportación del Taller) es lograr juntar jóvenes con interes común (y poco común). La realidad es que los jóvenes interesados en la ciencia son una minoría y se encuentran aislados, así que la oprtunidad de compartir este interes con otros jóvenes les afecta de manera dramática (y positiva). Se crea en pocos dias un ambiente de nivel intelectual alto y sumamente estimulante que une a los participantes.
Los requisitos formales para la participación en el Taller son:
Un día (entero) de la semana el Taller visita el departamento de biotecnología de CINVESTAV en Irapuato.
La última noche del Taller (sábado) hay una gran fiesta de despedida.
Para darse una mejor idea acerca de las actividades del Taller sugerimos consultar las descripciones detalladas de las actividades de cada año.
Despues de la experiencia del primer año hemos experimentado con varias ideas acerca del formato, contenido y estilo (y lo seguimos haciendo). Por ejemplo, el segundo año hemos intentado extender la duración del taller a dos semanas pero esto resultó demasiado agotador para los alumnos y los maestros, así que regersamos al formato de una semana larga (de domingo a domingo) con una alta densidad de actividades. Los temas del Taller fueron extendidos a los áreas principales de la ciencias naturales: matemáticas, física, química y biología.
En general, con el tiempo ha cambiado el estilo de las actividades: cada vez la parte de los alumnos es menos pasiva, intentando dar a los alumnos la mejor aproximación al proceso de la investigación científica. Así, conferencias de astronomía (1997 y 1998) han evolucionado a un "taller de astronomía" (1999) en donde una conferencia sobre el sistema solar seguía por una práctica de análisis de imágenes de meteorites para determinar su trayectoria. El siguiente año (2000) en el taller de astronomía los alumnos exploraron, mediante una observación con un radio-telescopio en los EU (via internet), regiones de formación de estrellas dentro de nuestra galaxia (la vía láctia) y prepararon una presentación de los resultados de su observación.
Nuestra experiencia nos ha convencido que es esencial imponer una regla de "hora de apagar las luces", porque los alumnos son incapaces de controlarse sin nuestra ayuda. La última noche del Taller (sábado) se relaja esta regla con una gran fiesta de despedida. Además, hemos encontrado que es importante poner atención a la "integración social" entre los alumnos. Este aspecto ha sido atendido por ex-alumnos del Taller que regresaron a participar como "coordinadores sociales".
Hemos escuchado, a traves de varias declaraciones de funcionarios y "expertos", que las escuelas del país no motivan suficientemnte a los jóvenes, y que hay que invertir muchos mas recursos en mejorar la educación pública y la "cultura científica". Nuestra experiencia del Taller demuestra todo lo contrario: hay una alta demanda (de parte de los jóvenes, no las instituciones científicas) para los Talleres de Ciencia que estamos organizando; sin embargo, las instituciones principales de actividad científica en el país carecen de estudiantes motivados. La conclusión obvia es que las instituciones deben hacer mas esfuerzo para "cazar" estos estudiantes motivados.
Dada la alta demanda, hemos sido obligados a restringir considerablemente la admisión al Taller. Hemos encontrado que la manera mas eficiente de seleccionar los alumnos es a base de una composición en "formato libre" que escribe cada solicitante. Lo que intentamos a juzgar prinicipalmente es su motivación e intenciones de seguir una carrera científica (y no, por ejemplo, conocimientos o calificaciones en la escuela). Actualmente recibimos cerca de 200 solicitudes cada año, la gran mayoría muy buenas, pero lamentablemente, no podemos admitir mas de 40 alumnos en el CIMAT.
Así que el reto mayor del Taller ahora es expanderse a otros sitios de la república mexicana, para dar chance a más alumnos de participar en talleres similares. Nuestros esfuerzos en esta dirección han resultado en cinco tales Talleres: en el CICESE (Ensenada, Baja California, empezando en 2001), INAOE (Tonantzintla, Pue., empezando en 2002), CINVESTAV (Irapuato, Gto., empezando en 2003), CBTIS 92 (San Cristobal de las Casas, Chiapas, empezando en 2006) y Centro de Geociencias de la UNAM (Querétaro, campus Juriquilla, empezando en 2009).